NUEVA YORK — Tiraera entre los raperos. Así concluyó la séptima edición de los Premios Grammy Latinos cuando la rapera Ivy Queen reaccionó molesta ante la prensa internacional que le confrontó con el hecho de que muchos de sus compañeros del reggaetón abandonaron la sala del Madison Square Garden, cuando los tres premios de música urbana se los otorgaron a Calle 13.
"Creo que aquí se le da premios a quien ellos (Academia Latina de las Artes y Ciencias de la Grabación) crean que es o consideran el ganador. Si tu me dijeras que decidiera, tengo que decirte que me encanta el álbum de Wisin & Yandel. Me fascina el disco de Don Omar. Obviamente, estos caballeros de mi género cantan. O sea, tres Grammy es mucho para tanto raperos que hay aquí. Creo que había que dividirlos, esa es mi opinión, gústele a quien le guste, así es la vida. Habían muchos raperos y solamente se los dieron a uno, y dedicaron la noche a Calle 13. Como quiera, que Dios los bendiga y los proteja, y los puedan disfrutar y el próximo álbum sea un éxito", ripostó la denominada la "Diva del reggaetón".
La rapera añadió que está segura que esta experiencia servirá para motivar a muchos de sus compañeros intérpretes a trabajar más fuerte de los que están haciendo.
Por su parte, el rapero Calle 13 reaccionó sorprendido ante la información del incidente con los demás intérpretes de su género.
"Yo les mandé saludos a todos ellos, y me siento contento con el trabajo que han hecho. Y no se, pero, gracias a Dios, y mi respeto a todos ellos que han abierto las puertas dentro del género", sostuvo el intérprete de "Atrévete te te".
Sobre su premio, Calle 13 dedicó este reconocimiento a "todos los boricuas y latinos que se identifican con esta música que retrata nuestra realidad como seres humanos".